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AFORISMOS DE GURDJIEFF

Aforismos de G, tal como le fueron transmitidos a Reyna Dâ Assia, una de las hijas de G.I.Gurdjieff:

Los Mandamientos de Gurdjieff

Nacido a finales del siglo XIX en la Armenia rusa, la principal obra de Georges Ivanovich Gurdjíeff fue dar a conocer y transmitir las enseñanzas del Cuarto Camino en el mundo occidental. Una personalidad misteriosa y carismática, con un agudo sentido crítico, y una elevada cultura tradicional, acaparó la atención de muchos, guiándolos hacia una supuesta evolución espiritual y humanitaria.

Falleció el 29 de octubre de 1949 en Francia.
Gurdjíeff mostró que la evolución del hombre es el resultado del crecimiento y desarrollo interior individual; que tal apertura interior es la meta de todas las religiones, de todos los caminos, que requiere un conocimiento directo y preciso, pero que sólo se puede adquirir con la ayuda de algún guía con experiencia y a través de un prolongado estudio de sí y del trabajo sobre sí mismo. 

Gurdjieff1947


1. Fija tu ATENCIÓN en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2. 
TERMINA siempre lo que comenzaste.
3. Haz lo que estás haciendo lo 
MEJOR posible.
4. No te 
ENCADENES a nada que a la larga te destruya.
5. Desarrolla tu 
GENEROSIDAD sin testigos.
6. Trata a cada persona como si fuera un 
PARIENTE cercano.
7. 
ORDENA lo que has desordenado.
8. Aprende a 
recibir, AGRADECE cada don.
9. Cesa de 
AUTODEFINIRTE.
10. No 
MIENTAS ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
11. Ayuda a tu 
PRÓJIMO sin hacerlo dependiente.
12. No desees ser 
IMITADO.
13. Haz planes de trabajo y 
CÚMPLELOS.
14. No ocupes 
DEMASIADO espacio.
15. No hagas ruidos ni 
GESTOS innecesarios.
16. Si no la tienes, 
IMITA la fe.
17. No te dejes 
IMPRESIONAR por personalidades fuertes.
18. No te 
APROPIES de nada ni de nadie.
19. 
REPARTE equitativamente.
20. No 
SEDUZCAS.
21. Come y duerme lo estrictamente 
NECESARIO.
22. No hables de tus 
PROBLEMAS personales.
23. No emitas juicios ni 
CRÍTICAS cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24. No establezcas 
AMISTADES inútiles.
25. No sigas 
MODAS.
26. No te 
VENDAS.
27. Respeta los 
CONTRATOS que has firmado.
28. Sé 
PUNTUAL.
29. No envidies los bienes o los 
ÉXITOS del prójimo.
30. Habla sólo lo 
NECESARIO.
31. No pienses en los 
BENEFICIOS que te va a procurar tu obra.
32. Nunca 
AMENACES.
33. Realiza tus 
PROMESAS.
34. En una discusión ponte en el 
LUGAR del otro.
35. 
ADMITE que alguien te supere.
36. No elimines, sino 
TRANSFORMA.
37. Vence tus miedos, cada uno de ellos es un 
DESEO que se camufla.
38. Ayuda al otro a 
AYUDARSE a sí mismo.
39. Vence tus antipatías y 
ACÉRCATE a las personas que deseas rechazar.
40. No actúes por 
REACCIÓN a lo que digan bueno o malo de ti.
41. Transforma tu orgullo en 
DIGNIDAD.
42. Transforma tu cólera en 
CREATIVIDAD.
43. Transforma tu avaricia en 
RESPETO por la belleza.
44. Transforma tu envidia en 
ADMIRACIÓN por los valores del otro.
45. Transforma tu odio en 
CARIDAD.
46. No te 
ALABES ni te insultes.
47. Trata lo que no te 
PERTENECE como si te perteneciera.
48. No te 
QUEJES.
49. Desarrolla tu 
IMAGINACIÓN.
50. No des órdenes sólo por el 
PLACER de ser obedecido.
51. Paga los 
SERVICIOS que te dan.
52. No hagas 
PROPAGANDA de tus obras o ideas.
53. No trates de 
DESPERTAR en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
54. No trates de 
DISTINGUIRTE por tu apariencia.
55. Nunca 
CONTRADIGAS, sólo calla.
56. No contraigas deudas, 
ADQUIERE y paga en seguida.
57. Si ofendes a alguien, pídele 
PERDÓN.
58. Si lo has ofendido públicamente, 
EXCÚSATE en público.
59. Si te das cuenta de que has dicho algo 
ERRÓNEO, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60. No defiendas tus 
IDEAS antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61. No 
CONSERVES objetos inútiles.
62. No te 
ADORNES con ideas ajenas.
63. No te fotografíes junto a personajes 
FAMOSOS.
64. No rindas 
CUENTAS a nadie, sé tu propio juez.
65. Nunca te definas por lo que 
POSEES.
66. Nunca hables de ti sin 
CONCEDERTE la posibilidad de cambiar.
67. 
ACEPTA que nada es tuyo.
68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus 
CUALIDADES.
69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu 
MAESTRO.
70. No mires con disimulo, mira 
FIJAMENTE.
71. No olvides a tus 
MUERTOS, pero dales un  sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
72. En el lugar en que habites 
CONSAGRA siempre un sitio a lo sagrado.
73. Cuando realices un servicio no resaltes tus 
ESFUERZOS.
74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con 
PLACER.
75. Si dudas entre hacer y no hacer, 
ARRIÉSGATE y haz.
76. No trates de ser todo para tu 
PAREJA; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77. Cuando alguien tenga su 
PÚBLICO, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78. Vive de un 
DINERO ganado por ti mismo.
79. No te jactes de aventuras 
AMOROSAS.
80. No te vanaglories de tus 
DEBILIDADES.
81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu 
TIEMPO.
82. Obtén para 
REPARTIR.
83. Si estás 
MEDITANDO y llega un diablo, pon ese diablo a meditar…

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GEORGES IVANOVICH GURDJIEFF – 7

G.I.GURDJIEFF – Los grupos y la posterioridad (y VII)

Gurdjieff se convirtió, ya en vida, en un personaje legendario. Se ha pretendido que conoció a Stalin en el seminario, y que Hitler había venido a verle a su paso por París. Esta aura que rodea a G.I.G. es seguramente fascinante, pero es el aspecto menos interesante de este hombre extraordinario cuya obra y proyección fueron considerable.

 GI

Los grupos Gurdjieff continúan prosperando hoy día; asentados en todo el mundo, prodigan esa enseñanza tan original y particular que su fundador bebiera antaño en los grandes centros esotéricos de Oriente, y de la que hizo una síntesis personal.

El Egipto de las pirámides albergó gran conocimiento esotérico.

El Egipto de las pirámides albergó gran conocimiento esotérico.

Es rigurosamente imposible resumir los métodos y pensamiento de una riqueza semejante. Podemos recordar algunos de sus puntos, cuyo enfoque es algo desconcertante.

Señalamos su concepción de las estructuras del cosmos, comparables a las siete notas de la gama, con, de un plano al otro, las transiciones que corresponda los tonos y semitonos: niveles de densidad cada vez mayor, que van desde el nivel que agrupa “todos los sistemas solares”, al plano, hiperpesado, de la Luna…El hombre pertenece al sexto y penúltimo nivel, el de la Tierra.

La Tierra, nuestra madre.

La Madre Tierra.

Todo el sistema de Gurdjieff tiende a una toma de conciencia cada vez más intensa, que desemboca en un estado integral, donde el individuo asume y trasciende todas sus posibilidades, desde las más groseras hasta las más sutiles. Tan sólo el sabio, el hombre despierto, el hombre verdadero debería poder decir “yo”. Los otros no son más que máquinas, una sucesión y un hormigueo anárquico de “yo” diferentes y contradictorios, artificialmente unidos, incontrolados.

“No deberías decir: yo soy, yo pienso, yo hago – proclamaba G.I.G. – sino ¡eso es, eso pienso, eso hace! El hombre es una criatura inacabada: En su mano está “terminarse” o no, “crearse” un alma, o no.”

El hombre Consciente.

El hombre Consciente.

Gurdjieff llamaba a su sistema, o su método, la “vía del hombre astuto”, siendo las otras tres vías tradicionales, según él, la del faquir, la del monje y la del yogui.

Arquitecto americano Frank Lloyd Wright.

El arquitecto Frank Lloyd Wright.

Citemos, entre sus discípulos, el gran arquitecto americano Frank Lloyd Wright, cuyas construcciones revolucionarias (especialmente el Museo Guggenheim, de Nueva York) estaban profundamente impregnadas de las concepciones de Gurdjieff, así como hombres como Philippe Levastine, Michel de Salzmann, e incluso Lanza del Vasto.

Interior del museo Guggenheim de Nueva York.

Interior del museo Guggenheim de Nueva York.

La posterioridad de Gurdjieff constituye legión, espiritual y físicamente. Tuvo unos cuarenta hijos naturales. “Los hijos – decía – no vale la pena contarlos…”

GEORGES IVANOVICH GURDJIEFF – 6

G.I. GURDJIEFF – La Guerra y sus Consecuencias (VI)

De regreso a Francia, se instala, después del desastre de 1940, en un apartamento de la rue des Colonels-Renard. Entre los discípulos de todas las edades y condiciones a quienes recibe cotidianamente figuran dos escritores de los que se hablará: René Daumal y Luc Dietrich. Ambos mueren en 1944.

René Daumal

René Daumal

Luc Dietrich

Luc Dietrich

Tiene más de 70 años, pero su actividad no disminuye en absoluto. En 1949, se dirige, una vez más, a los Estados Unidos, para supervisar la edición de sus dos obras: Encuentros con hombres notables y Relatos de Belcebú a su nieto.

Encuentros con Hombres Notables

Encuentros con Hombres Notables

Durante el año 1949, después de un viaje por Francia y Suiza, reside algún tiempo en Vichy. Su salud se debilita bruscamente. De regreso a París, a comienzos del mes de octubre, ingresa en el hospital americano de Neuilly. Sabe que va a morir. Hace venir a sus compañeros y les habla extensamente a cada uno. El 19 de octubre, están todos reunidos alrededor de su lecho. Gurdjieff los mira, intensa, fijamente. Entonces exclama, con un humor matizado de ternura: “¡Os dejo metidos en un buen lío!” Se da la vuelta. Está muerto. Ha pasado sin agonía, con toda lucidez, de la vida al más allá.

G & Eternity

GEORGES IVANOVICH GURDJIEFF – 5

G.I. GURDJIEFF – Entre el Chamanismo y el Tantrismo (V)

Gurdjieff es uno de los hombres que han levantado más controversias apasionadas. Se le han atribuido todas las bajezas, todos los cinismos, todos los poderes. Esta reputación estrepitosa tiene unas causas muy concretas. G.I.G. conocía la amplitud y el alcance de su ascendiente sobre los demás. Cuando se daba cuenta de que alguno de sus alumnos, demasiado subyugado por su personalidad, corría el peligro de perder su propia integridad, su libertad profunda, Gurdjieff no vacilaba en expulsarle. Por otra parte, definiéndose a sí mismo como un “profesor de despertar”, se esforzaba en provocar ese despertar por cualquier medio, incluyendo los shocks emotivos más violentos. Por último, la fachada social, su reputación, la opinión que los demás tenían de él era lo que menos le importaba. Su pintoresquismo bárbaro, su truculencia, eran técnicas de iniciación, más que rasgos de su carácter – lo que no resta nada a su fuerza vital realmente prodigiosa. Su acento exageradamente caucasiano y su hablar voluntariamente lleno de faltas – y sobre todo de groserías (“¡Vosotros – decía, por ejemplo – ser mierrdosos!”) – no era más que un medio de crear una tensión generadora de dinamismo interior. Podía expresarse perfectamente de un modo normal.

G6

Por supuesto, algunos de sus antiguos alumnos, sin duda los más impresionables y menos lúcidos, se fijaron sólo en las apariencias más superficiales de su comportamiento, y le atribuyeron, a menudo de buena fe, toda suerte de abominaciones. Pero hemos de insistir también en el hecho de que Gurdjieff aspiraba a un desarrollo integral del individuo y de todas sus facultades, englobando entre otras cosas al sexo y al conjunto de necesidades carnales. Esta escuela está muy cerca de las tradiciones chamánicas y tántricas más puras.

He aquí, sobre la vida íntima de G.I.G., el testimonio de Fritz Peters, un muchacho a quien el maestro había destinado a su servicio personal: “Gurdjieff (..) vivia como un animal (…); el desorden era a menudo tan enorme que muchas veces llegué a pensar que perseguía con ello algún fin (…); corría por entonces el rumor de que un buen número de personas venían a su habitación para algo más que para tomar café o coñac. El estado normal de esas piezas (su habitación y el baño), después de una noche, indicaba que allí se habían expresado casi todas las actividades humanas durante la noche anterior. Sin la menor duda, se había vivido en aquella habitación, en el pleno sentido de la palabra…”

El alma oriental en el arte de las alfombras.

El alma oriental en el arte de las alfombras.

Hasta 1933, la existencia de Gurdjieff prosigue a ritmo cada vez más frenético y estruendoso: París, Londres, Nueva York, y de nuevo al priorato. Bebe y devora como un ogro, habla durante horas, apostrofa e insulta a todo el mundo, baila, compone, medita y hace el amor. Todo en él es enorme, desmesurado. Sus discípulos a menudo se ofuscan y otras veces se enfurecen. No comprenden, aunque pocos son los que le abandonan. Se comienza a hablar de magia negra y de orgía. G.I.G. responde con invectivas, o estalla en una carcajada. Preguntándoles a los recién llegados el saldo que arroja su cuenta corriente, les dice: ¿Queréis salvar vuestra alma, y no estáis siquiera dispuestos a sacar vuestra cartera!”

Una simple mirada suya basta para desencadenar el orgasmo en mujeres desconocidas, vecinas de mesa en el restaurante o el café (hay numerosos testimonios que confirman este hecho).

Thomas y Olga de Hartmann

El matrimonio Thomas y Olga de Hartmann

En 1929, se pelea con los Hartmann – que continuarán considerándole como su maestro. ¿Tal vez les protege contra su propio ascendiente?

Gurdjieff en Fontainebleu

Gurdjieff en Fontainebleu

En 1933, vende el priorato: le faltan “verdaderos hombres”, dice, y prefiere disolverlo todo… A fines del mismo año, vuelve a los Estados Unidos, donde crea nuevos grupos.

GEORGES IVANOVICH GURDJIEFF – 4

G. I. GURDJIEFF – El maestro del Priorato de Avon (IV)

Mme. Labori, esposa del célebre abogado de Dreyfus, pone en venta su propiedad de Fontainebleau-Avon: una inmensa mansión rodeada de vastos y suntuosos jardines. Gurdjieff queda inmediatamente seducido: es exactamente lo que le hace falta. Ayudado por sus discípulos londinenses y parisienses, compra la propiedad, que se convertirá en el centro de su enseñanza, y que tenía tanto de instituto como de monasterio.

Prieuré de Fontainebleu.

Prieuré de Fontainebleu.

Al principio, el grupo se componía de sesenta rusos, veinte ingleses y sólo dos franceses. En 1922, G.I.G. arregla el priorato reconstituyendo los planos de su Instituto de San Petersburgo. La vida de los alumnos se desarrolla al ritmo de los ejercicios físicos, respiratorios y coreográficos, etc., así como de las meditaciones. Objetivo: la plena expansión del hombre en su totalidad carnal y mental.

Prieuré. Dervish prayer.

Prieuré. Dervish prayer.

El 17 de octubre de 1922, la gran novelista neozelandesa, Katherine Mansfield, llega al Instituto. Está afectada de tuberculosis incurable y condenada a un desenlace a corto plazo. Ella lo sabe, y ha querido venir a morir cerca de aquel que considera como uno de los grandes iniciados de la época. Se han propalado al respecto, toda clase de chismes difamatorios: ¡Gurdjieff habría apresurado a sabiendas su fin, haciéndola dormir en el corral de las vacas, sin cuidados y sin alimentos!

Katherine Mansfield.

Katherine Mansfield.

En realidad la instala en una habitación cómoda y coqueta, especialmente dispuesta para esa circunstancia, y situada encima del establo del que emanan vibraciones benéficas (el fenómeno en cuestión ha sido comprobado muy a menudo). Cuando muere, el 9 de enero de 1923, en brazos de su marido, John Middleton Murry, Katherine Mansfield lo hace de una forma feliz y tranquila.

Tras una única representación de sus Movimientos, el 13 de diciembre de 1923, en el teatro de los Campos Elíseos, Gurdjieff lleva a sus grupos a una larga gira por los Estados Unidos. En Chicago, y sobre todo en Nueva York, en abril de 1924, en el Carnegie Hall, obtiene un gran éxito: Gurdjieff lo aprovecha para fundar en esa ciudad una sucursal del Instituto. Aquel a quien en lo sucesivo llamarán: “Monsieur Gurdjieff” accede a la celebridad. Se habla de sus grupos y de él mismo, en la Prensa, por todo el mundo.

Gurdjieff in USA.

Gurdjieff in USA.

En junio de 1924, está de regreso a París. Durante algún tiempo, se aísla en su apartamento, rue du Commandant-Marchand.

Al volver al priorato de Avon, el 5 de julio, su coche, que él conduce siempre a gran velocidad, se estrella contra un árbol. Trasladado al hospital de Fontainebleau en un estado casi desesperado, con varias fisuras craneanas, su extraordinaria y poderosa vitalidad le permite restablecerse con una facilidad y rapidez que dejan atónitos a los médicos, suscitando en torno de él un cierta emoción mezclada de temor y admiración. Gurdjieff aprovecha su convalecencia para escribir los Relatos de Belcebú a su nieto, que constituye su libro fundamental.

A partir de 1925, reemprende sus innumerables actividades: necesita ganar sumas cada vez más importantes, ya que el mantenimiento de su Instituto es más y más costoso. Paralelamente (y éste es un aspecto de su vida que muchos ignoran), asegura la subsistencia de toda una colonia de rusos blancos exiliados a quienes va a visitar de vez en cuando y que nada saben de su verdadera personalidad: para ellos no es más que un bienhechor muy rico y generoso…

GEORGES IVANOVICH GURDJIEFF – 3

G. I. GURDJIEFF – De Moscú a París – (III)

Entre 1914 y 1917, G.I.G. organiza, en Moscú y San Petersburgo, una gira de conferencias, en las que expone las grandes líneas de la enseñanza que ha recibido de los diversos centros iniciáticos de Oriente.

Kremlin de Moscú

                                               Kremlin de Moscú

Decide abrir un instituto de ciencias parapsicológicas, para lo cual se introduce en el círculo de Nicolás II a fin de obtener las autorizaciones necesarias. Gracias a la pequeña fortuna que sus conferencias le han proporcionado, compra una inmensa propiedad, donde reúne a un grupo de amigos. En marzo de 1915, conoce al matemático Ouspensky, el cual se convierte rápidamente en el más ferviente de sus discípulos.

P. D. Ouspensky

                        P. D. Ouspensky

En 1916, la guerra le obliga a regresar a su Cáucaso natal, donde, por última vez, se encuentra con su padre, que muere, poco después, a los 82 años.

Gurdjiades

                          Padre de Gurdjieff

En junio de 1917, Gurdjieff se establece en Essentuki, donde acuden a visitarle algunos discípulos, entre ellos Ouspensky y el matrimonio Hartmann. Esa estancia es bastante breve – seis semanas – , pero Ouspenski lo considera sumamente útil, incluso decisiva: “Íbamos a acostarnos muy tarde – escribirá – y nos levantábamos muy temprano (…). Gurdjieff nos mostraba los orígenes de todos los métodos, de todas las ideas, sus conexiones, sus relaciones mutuas y su dirección (…). De pronto, todo cambió (…). Gurdjieff anunció la disolución del grupo entero y la detención del trabajo.”

Gurdjieff en 1918

                                                Gurdjieff en 1918

No obstante, como sus discípulos le suplicaron que les permitiera seguirle, Gurdjieff fue a instalarse con ellos a orillas del mar Negro.

Al producirse las primeras erupciones del cataclismo bolchevique, G.I.G. regresó a Essentuki con los miembros del grupo. Aquél fue, según palabras de Ouspensky, “el segundo período de trabajo”: ejercicios cada vez más difíciles, danzas derviches, entrenamiento respiratorio, telepatía, clarividencia, manifestaciones mediúmnicas. En conjunto, G.I.G. utilizaba procedimientos muy semejantes a las técnicas derviches. Fue al terminar ese período cuando Ouspensky rompió con Gurdjieff: “Nada tenía que decir de sus métodos – explicará -, salvo que no me convencían.”

Pronto estalla la Guerra Civil. Los salvajes combates entre el Ejército rojo y los cosacos de Denikin hacen imposible la existencia en Essentuki. Para evitar la catástrofe, G.I.G. pide a los soviéticos un apoyo oficial para organizar una expedición científica al Cáusaco. Cosa bastante curiosa, los soviéticos aceptaron. Gurdjieff quería estudiar los numerosos dólmenes de la región y, al mismo tiempo, encontrar oro en los ríos caucasianos.

Pamfleto del Instituto para el Desarrollo Armonioso del Hombre. Tiflis.

     Anuncio del Instituto para el Desarrollo Armonioso del Hombre en Tiflis.

Después de un viaje agitado, continuamente perturbado por las incursiones de los cosacos, el grupo efectúa búsquedas en los sectores deshabitados del Cáucaso; al cabo de un mes de excavaciones bastante infructuosas, Gurdjieff y los suyos llegan a Sotchi. Desde allí, regresan a Tiflis, que aún está bajo la autoridad de los rusos blancos. Georges Ivánovich establece en esa población su Instituto para el Desarrollo Armonioso del hombre, con discursos, espectáculos coreográficos, entre otros un ballet titulado La Lucha de los Magos.

Ciudad de Constantinopla, la actual Estambul.

                              Ciudad de Constantinopla, la actual Estambul.

Pero en 1920, los acontecimientos se precipitan. El Ejército rojo triunfa. Gurdjieff abandona el Cáucaso para dirigirse a Constantinopla. En 1921, está, junto con los Hartmann, en Berlín. Sueña con volver a formar los grupos en los suburbios de Dresde. Pero la atmósfera de descomposición política y social de la República de Weimar no se presta demasiado a sus proyectos. Tras algunos viajes a Londres, ciudad que tampoco le inspira mucho, Gurdjieff decide, finalmente, instalarse en Francia.

George Ivanovich Gurdjieff.

                                         George Ivanovich Gurdjieff.

Llega a París el 13 de julio de 1922. Los Hartmann le han precedido para preparar el terreno. Alquila inmediatamente un apartamento en la rue miromesnil, y recibe a algunos discípulos a los que inicia en sus técnicas de danza sagrada, en el centro Dalcroze, rue de Vaugirard. Gurdjieff tiene 50 años. Es el momento crucial.

GEORGES IVANOVICH GURDJIEFF – 2

G.I.GURDJIEFF – Las etapas de la Gran Iniciación – (II)

En enero de 1900, los Buscadores de la Verdad acuden otra vez a él para que les acompañe en una nueva expedición a la India.

Ciudad de Benarés y rio Ganges. 1907.

                            Ciudad santa de Benarés y el rio Ganges. 1907.

Durante ese viaje, Gurdjieff descubre un monasterio en el que se ha perpetuado la exacta tradición iniciática esenia del “Maestro de Justicia”. G.I.G. hablará toda su vida con el mayor respeto de ese misterioso centro esotérico cuya enseñanza habrá sido decisiva para la formación de su propio sistema, sobre todo para su interpretación neopitagórica de los números, así como del ritmo y de las vibraciones musicales aplicados a las estructuras del cosmos y del cuerpo humano.

Lhasa, la capital del Tibet. 1916

                                            Lhasa, la capital del Tibet. 1916

Durante una docena de años, hasta 1913, Gurdjieff recorre millares de kilómetros, en la India, el Tibet y Mongolia. Va de secta en secta, de monasterio en monasterio. Estudia todas las técnicas de meditación, todos los ejercicios físicos que aspiran al desarrollo integral de la conciencia. Adquiere un particular dominio de ciertos procedimientos hipnóticos; quiere dar salida a sus poderes ocultos y, al mismo tiempo, hacer fortuna conviertiéndose en curandero.

Yurtas de Mongolia. Pintura de Nicolas Roerich.

                            Yurtas de Mongolia. Pintura de Nicolas Roerich.

“Liquidando todos mis asuntos – escribirá – y movilizando mi material, comencé a coleccionar todos los textos y las informaciones orales que sobreviven aún en ciertos centros asiáticos en torno a esa ciencia que estuvo altamente desarrollada en los tiempos antiguos y que se llamaban “majaness”, nombre que significa la acción de eliminar la responsabilidad”.

XIII Dalai-Lama. Tubten Gyatso. 1876-1933.

                             XIII Dalai-Lama.  Tubten Gyatso. 1876-1933.

Gurdjieff pretenderá más tarde haber sido preceptor del Dalai-Lama; pero esa estancia en el Tibet es discutida por muchos, especialmente por A. David-Neel. Había, sí, en Lhasa, un cierto lama llamado Dorjieff, pero nada permite afirmar que se tratase de G.I.G. Éste es uno de esos numerosos misterios de esa vida tan rica en enigmas. Gurdjieff tenía esa costumbre, tan oriental, y que en él era casi un método de enseñanza, de mezclar continuamente lo maravilloso y lo real. Ver en ello señal de engaño equivaldría a desnaturalizar el personaje.

Lama Agvan Dorjiev

                          Lama Agvan Dorjieff

Entre 1910 y 1913, se lanza a innumerables empresas financieras y aventuras comerciales. Siempre esta vida doble. Escuchémosle:

“Firmé contratos con particulares o con el estado para aprovisionar material y construir líneas de ferrocarril o carreteras; abrí diversas tiendas; regenté cinematógrafos, restaurantes (…). Pero el negocio que más prefería era el comercio de alfombras y antigüedades, que aun siendo provechoso, me permitía elegir libremente mi residencia y horas de trabajo. Cuando llegué a Moscú, a finales de 1913, con el propósito de llevar a la realización práctica lo que yo consideraba como una idea sagrada, había amasado una suma de un millón y medio de rublos, sin contar dos colecciones de un valor inestimable…”

Cuando estalla la guerra de 1914, Georges Ivanovich Gurdjieff tiene algo más de 40 años. Está en la plenitud de sus facultades físicas y mentales. Puede comenzar a dar al mundo el fruto de veinticinco años de experiencias y de profundización en los secretos del Universo.