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Tributo a Don Juan & Carlos Castaneda – 11

Sólo Se Vive Dos Veces – Parte 11

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LAS VÍAS DEL TIEMPO

(Carlos Castaneda, el legendario brujo habla con Bruce Wagner acerca de Don Juan, de la libertad, del ensoñar, y de la muerte – y las cosas graciosas que suceden camino al infinito)

Es cansado estar con este hombre. Él esta excesivamente, despiadadamente presente – la totalidad de su atención cansa. Él parece responder a mis preguntas con todo lo que tiene; hay una elocuente urgencia liquida en sus palabras, obstinado y final, elegante, y triste. Castaneda dijo que siente al tiempo “avanzando” sobre él. Uno siente su peso, algo de fuera que no puedes identificar, etéreo y aun así indolente, densamente inerte – como un enchufe o una boya, un corcho flotando pesadamente sobre las olas. Caminamos por Boyle Heights. Se detiene a demostrar una posición de artes marciales llamada las piernas de caballo ligeramente flexionado, como arriba de una silla de montar. Así se paraban en Buenos Aires – en mi época. Todo era muy estilizado. Adoptaban las poses de un hombre ya muerto. Mi abuelo se paraba de esta manera. El músculo aquí debajo -apunta a la parte trasera de su muslo, ahí es donde almacenamos la nostalgia. La autocompasión es la cosa más horrenda”

“¿Qué quisiste decir con el ‘tiempo avanzando’ sobre ti?” Don Juan tenia una metáfora. Nos paramos en el último furgón, mirando las vías del tiempo alejarse, ‘ahí estoy a los cinco años, allá estoy-’ Tenemos tan solo que voltear hacia el otro lado y dejar que el tiempo avance sobre nosotros. De esa manera, no hay a prioris. Nada se presume: nada se presupone; nada esta perfectamente empacado.”

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Nos sentamos en una banca de autobús. Al otro lado de la calle un mendigo sostenía un pedazo de cartón hacia los autos. Castaneda miró sobre el hacia el horizonte. “No tengo un trozo del mañana – y ninguno del pasado. El departamento de antropología ya no existe mas para mí. Don Juan solía decir que la primera parte de su vida fue un desperdicio – él estuvo en el limbo. La segunda parte de su vida estaba absorbida en el futuro; la tercera, en el pasado, la nostalgia. Solo la ultima parte de su vida era el ahora. Ahí es donde estoy” Decidí preguntar algo personal y me preparé para ser desairado. Para ellos, la evidencia biográfica es tan hipnótica como una grieta en la pared – dejando a todos con los dedos sangrando. “Cuando eras niño, ¿Quien era el hombre más importante en tu vida?” “Mi abuelo – el me crío” Sus duros ojos centelleaban “Él tenia un cerdo semental llamado Rudy. Hizo un montón de dinero. Rudy tenia una pequeña cara rubia – bellísima. Solían ponerle un sombrero, un chaleco. Mi abuelo hizo un túnel desde el chiquero hasta la sala de exhibición. Ahí venia Rudy con su pequeña carita, arrastrando su enorme cuerpo detrás. Rudy, con su ‘pincho’ desarmador; veíamos a ese cerdo cometer barbaridades”

¿Cómo era él – tu abuelo?”

Yo lo adoraba. Él era el que hacia la agenda; yo iba a cargar su bandera. Ese era mi suerte, mas no mi destino. Mi abuelo era un hombre amoroso. Él me educó en la seducción a temprana edad. Cuando tenia doce, caminaba como él, hablaba como él – con la garganta constreñida. El fue quien me enseñó a ‘meterme por la ventana’ El me decía que las mujeres correrían si me les acercaba directamente – yo era demasiado obvio. El me hizo ir con las niñitas y decirles: ‘¡Eres tan hermosa!’ Entonces me daba la vuelta y me iba. ‘Eres la niña más hermosa que jamas he visto’ – y rápidamente alejarme. Luego de tres o cuatro veces ellas me decían, ‘¡Hey! Dime tu nombre.’ Así es como me ‘metía por la ventana.’”

Se levantó y caminó. El mendigo se dirigía hacia la zona de arbustos muertos que rodeaba la autopista. Cuando llegamos a su carro, Castaneda abrió la puerta y se detuvo un momento.

Un brujo me hizo una pregunta hace mucho tiempo: ¿Que cara tiene el ‘coco’ para ti? Estaba intrigado. Esta cosa que pensé debería de ser algo oscura, lúgubre, tenia una cara humana – el coco frecuentemente tiene la cara de algo que crees que amas. Para mí era mi abuelo. Mi abuelo a quien yo adoraba.” Entré y encendió el auto. La ultima parte del mendigo desapareció dentro de los arbustos. “Yo era mi abuelo. Peligroso, mercenario, confabulador, mezquino, vengativo, lleno de dudas – e inamovible. Don Juan sabia esto.”

¿PORQUÉ MEDITAR?

Parte 2

La Meditación Taoísta

La meditación taoísta es un poco diferente de los otros y diversos tipos de meditación oriental. Por un lado, no sólo trabaja con la mente, aunque sea uno de los componentes de la meditación taoísta. No es sólo una práctica de relajación, aunque también desempeña esa función. No es simplemente una búsqueda de un estado de consciencia superior sino que busca equilibrar cuerpo, mente y espíritu en un todo unificado. Utiliza estos tres componentes: cuerpo, mente y espíritu, así como la fuerza vital que anima todas los seres vivientes (que los taoístas llaman Chi, o Qi).

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Durante la meditación los taoístas dirigen el Qi a varios órganos y a través de varios canales o meridianos con el fin de facilitar la curación, una mayor vitalidad, así como una vida larga y saludable. Ellos también están disolviendo áreas de Qi “estancado”, que puede ser la causa de todo tipo de dolores e incluso hasta de tumores. Ellos aprenden a respirar profundamente desde el vientre, ejercitando los músculos del diafragma y masajeando todos los órganos internos, desde los pulmones hasta el tracto digestivo. Aprenden a respirar movilizado la parte inferior y superior, masajeando los riñones y el corazón.

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La meditación taoísta puede aquietar también la “mente del mono”, que es esa parte del cerebro que nunca se calla, que corre y salta de un pensamiento a otro como un mono excitado. Tal como una estación de radio, nuestras mentes están tan a menudo llenas de ruido externo que nosotros raramente oiremos esa calma, esa pequeña voz interior que puede darnos tanta información y guía de nuestro yo superior o naturaleza del Tao. Tan solo que nos tomemos unos pocos momentos al día para bajar el nivel de ruido y neutralizar sus efectos, puede traernos no sólo la serenidad de espíritu sino vías de comunicación desde el mundo del espíritu (que en occidente podía ser descrito como el mundo angélico).

La Meditación es a veces referida como práctica de discernimiento verdadero. Dirigiendo nuestra atención hacia el interior, podemos iluminar aquellas áreas ocultas de enfermedad, dolor, y tumulto emocional que tan a menudo están presentes en nuestras vidas. A través de la circulación de la luz dorada en nuestro interior podemos alcanzar ese estado de iluminación en donde nuestros problemas dejan de afectarnos como antes lo hicieran. Entonces podremos tomar decisiones desde un estado de calma, claro y equilibrado.

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Otra importante diferencia en las prácticas de meditación de estilo taoísta es que se utilizan técnicas de meditación en movimiento, de pie, tumbado y sentado. Ser capaz de mantener el estado de meditación mientras uno está en movimiento, es una experiencia muy valiosa y poderosa, que puede ayudarnos a mantener el estado meditativo en nuestra vida diaria.

El principal interés del taoísta es ir con el flujo de la naturaleza, no gastando demasiada energía y terminando agotado. Tampoco no haciendo nada que no sea natural para el individuo. En chino a esto se le llama wu wei, a veces traducido como “no hacer”. Lo que realmente significa es ser tan sensible al momento que uno es capaz de hacer sólo la cosa correcta en el momento correcto, el cual puede incluir no hacer. Lo importante es no hacer nada en exceso, incluyendo la meditación. Una vez un maestro taoísta me dijo una vez que demasiada meditación ¡hará que se te caigan los dientes!

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Lo que yo entendí que quería decirme (aunque tu nunca lo sabes ciertamente con estos maestros taoístas…), es que no moviéndote por largo tiempo hará que tu energía o Qi se estanque en tu cuerpo, causando toda clase de trastornos circulatorios. Hemos estado viendo que esto sucede en nuestro mundo moderno: en gente sentada todo el día delante de los ordenadores, para después continuar sentado delante de la televisión.

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